¡Sorprendente Oferta! Quality Inn Midvale: ¡Tu Escape Perfecto en Salt Lake City!
Okay, vamos a darle caña a esto. Aquí va mi reseña, sin pelos en la lengua, del Quality Inn Midvale: ¡Sorprendente Oferta! y su "Escape Perfecto en Salt Lake City!"… o al menos, lo que yo viví. Spoiler alert: es un viaje.
¡Sorprendente Oferta! Quality Inn Midvale: ¡Tu Escape Perfecto en Salt Lake City! (Mi versión)
¡Ay, Dios mío! ¿"Escape Perfecto"? Ya, ya… vamos a ver. Llegué al Quality Inn Midvale con expectativas… digamos, relativas. Salt Lake City no es exactamente mi destino vacacional soñado, pero aquí estaba, por trabajo, con la promesa de un hotel decente. Y bueno, ¡Sorprendente Oferta! indeed, porque la oferta… sí que fue sorprendente.
Primero lo primero: Accesibilidad.
- ¡Bien! Parece que sí, que hay facilidades para gente con movilidad reducida. Ascensor, cosas… No soy experto en esto, pero vi las rampas y las puertas amplias. Un punto, Quality Inn.
Internet, esa necesidad moderna…
- ¡Wi-Fi gratis en todas las habitaciones! ¡Aleluya! (Ya que estoy, ¿por qué no rezar por un wifi que funcione, no?).
- El Internet… A ver, funciona, pero es… lento. Lento como un caracol con resaca. Para mandar un email, bien; para ver Netflix… olvídate. Intenté ver una serie, ¡y casi me da un ataque de nervios! ¡El buffering es mi peor enemigo! Me sentí como en el 2000, esperando a que se descargara una canción en Napster. ¡Una decepción!
Habitaciones: El refugio (o no) del viajero.
- ¡Aire acondicionado! ¡Gracias, cielo! Salt Lake City puede ser caliente en verano.
- Cama… cómoda, supongo. No es la cama más lujosa del mundo, pero dormí bien. Eso sí, las almohadas… ¡ay, las almohadas! Parecían bloques de cemento. Me despertaba con tortícolis. ¡¿Por qué, Quality Inn, por qué?!
- Televisión… con un montón de canales. ¡Hasta con películas a la carta! Bien, para pasar el rato.
- ¡Baño! Limpio, con agua caliente y toallas. Lo básico, pero funcional.
Comida y bebida… Un desastre (o casi).
- Desayuno… "Buffet". Sí, buffet, pero con… cosas. Huevos revueltos que sabían a cartón, pan tostado seco, zumo aguado… ¡Horror! Intenté hacer mi propia tostada, pero la tostadora se quedó atascada. ¡Tuve que llamar a recepción para que me rescataran! ¡Qué vergüenza!
- Café… Bueno, el café era bebible. No el mejor, pero tampoco el peor. ¡Me salvó la mañana!
- Otros restaurantes cercanos…: Bueno, ya. No me fié del buffet de la mañana. Opté por buscar un McDonald's cercano. Para el paladar, lo mejor, supongo…
Servicios y comodidades (algunos buenos, otros… no tanto).
- Gimnasio… ¿Gimnasio? ¿En serio? Era más bien un armario lleno de pesas oxidadas y una cinta de correr que parecía que iba a explotar en cualquier momento. ¡Me dio miedo!
- Piscina… Exterior. Bonita, supongo. No la usé. Me dio pereza.
- Lavandería… ¡Uf, menos mal! Porque, claro, con el incidente de la tostadora, la ropa se manchó.
- Aire acondicionado en el área pública: Bien.
- Consigna de equipaje: Excelente! Me sirvió mucho. ¡Un punto!
- Cajero automático: No lo necesité, pero supongo que está bien saberlo.
- Servicio de habitaciones 24 horas… ¡No lo probé!
Limpieza y seguridad: ¿Un oasis de tranquilidad?
- Claro, aquí va el rollo de la higienización y las medidas COVID… Que si productos antivirales, que si cosas desinfectadas. Vi el cartel, sí.
- ¿Sensación general? Bueno, la habitación parecía limpia, pero no me pondría a hacer una operación a corazón abierto en la cama. Pero no soy médico.
¡Atención al cliente!
- Por cierto… El personal fue amable, generalmente. Hubo una chica en recepción que fue un encanto y me ayudó con lo de la tostadora. ¡Un ángel! Luego, había otros que… bueno, no parecían muy felices de estar allí. Pero en general, bien.
"¡Tu escape perfecto en Salt Lake City!" (En mi humilde opinión)…
- ¿Perfecto? No, para nada.
- ¿Un "escape"? Depende de lo que quieras escapar. Si buscas un lugar barato donde dormir y no te importa mucho lo demás, puede servir. Si eres un sibarita, olvídate.
- ¿Volvería? Probablemente no, a menos que me obliguen.
- Mi consejo: Si vas a Salt Lake City, ten expectativas bajas y lleva tu propio café. Y tu propia tostadora (por si acaso).
Calificación: 2.5 estrellas (por la amabilidad de la chica de recepción y el aire acondicionado).
¡Descubre los Secretos Mejor Guardados de los Farmers Arms en el Reino Unido!¡Ay, caramba! Organizar un viaje… ¡es como intentar meter un elefante en una maleta! Pero aquí vamos, intentando dominar la bestia de la planificación… ¡para Salt Lake City y el Quality Inn Midvale! Prepárense para la montaña rusa emocional de mi itinerario, con todo y sus… “imperfecciones”.
Día 1: Llegada y ese primer "¡Ah, caray!"
14:00 - Aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Salt Lake City (SLC). (¡Ay, Dios, aterrizaje! ¿Por qué siempre me da un poquito de "miedo-al-vuelo"? A ver, respira… ya, ya estoy bien). Mi equipaje, ¿dónde está mi equipaje…? ¡Ahí está! (Suspiro de alivio).
15:00 - Traslado al Quality Inn Midvale - Salt Lake City South. (¡El coche de alquiler! Espero que no me toque el mismo modelo que aquel que se incendió en… olvídenlo). La autopista…mmm… un poco aburrida, ¡pero con vistas a las montañas! ¡Impresionante! (Primer "Wow" del viaje).
16:00 - Check-in y… ¡a la habitación! (Espero que la cama sea cómoda, porque después del viaje… ¡necesito dormir como un lirón!). Mi primer vistazo al hotel… ¡ok! ¿Un poco… genérico? Pero limpio, y eso me basta. ¡A deshacer la maleta! (Y a buscar los calcetines perdidos… siempre se esconden).
17:00 - Exploración del barrio. ¡La cena, el gran dilema! (¿Dónde comer? ¿Comida americana? ¿Mexicana? ¿China? ¡La indecisión me consume!). Veo un fast food en la esquina… mmm… no, no. Quiero algo… ¿auténtico? Preguntaré en recepción.
18:00 - ¡La cena! ¡Y me salvé! (Recepción me recomendó un restaurante mexicano… ¡y fue gloria bendita!). ¡Tacos al pastor! ¡Salsa que te hace llorar de alegría! ¡Margaritas que te hacen olvidar la fatiga del viaje! ¡Me siento en el paraíso! (Y me atrevo a decir que el camarero era guapo… ¡un bonus!).
20:00 - Descanso… y planificar el día siguiente. (A ver, ¿qué hacer mañana? El Gran Salar… el Museo… ¡Demasiadas opciones! ¡Necesito un mapa y una aspirina!). Estoy agotado/a, pero emocionado/a. ¡Se viene lo bueno!
Día 2: ¡El Gran Salar! (¡Y el drama del sol!)
08:00 - Desayuno en el Quality Inn. (El desayuno… ¡típico desayuno de hotel! Café aguado, cereales genéricos, ¿tostadas…? ¡Pero me come! ¡Necesito energía!)
09:00 - ¡Rumbo al Gran Salar de Utah! (¡¡¡¡¡El Gran Salar!!!!! ¡Espera, ¿dónde está la crema solar? ¡El sombrero! ¡El agua! ¡Me voy a quemar como un cangrejo!). El viaje es largo… pero las vistas… ¡dejan sin aliento! ¡Montañas, desierto… una inmensidad!
10:30 - Llegada al Gran Salar. ¡¡¡¡¡WOW!!!!!! (¡¡¡ES INCREÍBLE!!! ¡Un espejo gigante! ¡El cielo se refleja en la sal! ¡Me siento en otro planeta!). Hago fotos como loco/a. Intento posar cool… pero me sonrojo. ¡El sol es implacable!
11:30 - ¡El drama del sol! (Y la deshidratación) (¡¡¡Maldito sol!!! ¡Me estoy derritiendo! ¡Necesito sombra, agua y… ¡un ventilador! ¡Me puse poca crema solar! ¡¡¡¡Grave error!!!!). Empiezo a sentirme mareado/a. ¡A buscar un refugio!
12:30 - Almuerzo improvisado (y una siesta obligada). (Me encuentro con un Burger king en el camino me refugio, como un sándwich insípido, pero bienvenido. ¡Y una siesta en el coche! ¡Necesito recargar energías!).
14:00 - Regreso al hotel. (Cansado/a, quemado/a, pero con recuerdos increíbles! ¡El Gran Salar… lo valió todo!).
15:00 - ¡Ducha reparadora! (¡Agua fresca! ¡Jabón! ¡Adiós, piel de tomate!). ¡A recuperarse!
16:00 - Descanso en la piscina del hotel… si la hay. (¡Me gustaría! Ojalá el hotel tenga una piscina… ¡o un jacuzzi! ¡Me lo he ganado!).
18:00 - ¡Cena tranquila! (Busco un restaurante con aire acondicionado, por favor!). ¡Comida reconfortante! ¡Y a dormir pronto! ¡Mañana, a explorar la ciudad!
Día 3: Aventura urbana… ¡y un poco de caos!
09:00 - Desayuno (intentando ser más listo/a que el buffet). (¡Hoy, más fruta y menos tostadas! ¡Y café doble!).
10:00 - ¡Exploración de Salt Lake City! (¡Al centro! ¡Al museo! ¡A ver la arquitectura! ¡A comprar algún recuerdo!). ¡El centro es bonito! ¡Y limpio! ¡Me gusta la ciudad!
11:00 - Museo (¡Espero que haya aire acondicionado!!!). (¡Cultura! ¡Arte! ¡Historia! ¡Estoy intentando ser adulto/a y prestar atención… pero el calor me distrae!). Me encuentro con una obra que me hace pensar… (¡o a lo mejor es el calor!)
13:00 - Almuerzo en un restaurante local. (Pruebo algo diferente… ¡Un sándwich de… mmm… ¡¿ternera de la zona!? ¡Delicioso!). ¡La comida es buena! ¡La conversación con los locales es interesante!
14:00 - Compras (¡el arte de regatear!). (¡Busco recuerdos! ¡Un imán para mi nevera! ¡Un sombrero tipo cowboy! (¡O no!). ¡A ver si encuentro alguna ganga!). ¡Casi me peleo por un llavero! (¡Soy un desastre para las compras!).
16:00 - ¡Caos en el tráfico! (¡Ay, Dios mío, el tráfico! ¡Me he perdido! ¡Estoy rodeado/a de coches! ¡Y el GPS no funciona! ¡Me estreso…! ¡Respiro profundo!).
17:00 - ¡De vuelta al hotel! (¡Necesito calma! ¡Necesito descanso!). Me río de mí mismo/a por la situación.
18:00 - Cenita relajada… y tal vez… (¡el pecado del dulce!). (Ceno en el hotel… o pido algo para llevar. ¡Un helado! ¡Una tarta! (Me lo merezco!). ¡Y al final de mi día, la cama es mi mejor amiga!
Día 4: Despedida… y hasta pronto!
- 08:00 - Desayuno… ¡el último! (¡Aprovecho! ¡Me como todo lo que puedo!).
- 09:00 - ¡Check-out! (¡Espero no haberme olvidado nada!).
- 10:00 - ¡Últimas vistas! (Me despido de las montañas… ¡con un nudo en la garganta!).
- 11:00 - ¡Al aeropuerto! (¡De vuelta a casa! Con fotos, recuerdos… y un poco de cansancio. ¡Pero feliz!).
- 13:00 - ¡Vuelo de regreso! (¡Adiós, Salt Lake City! ¡Fue una aventura! ¡Y volveré… algún día!).
¡Y así, amigos/as, termina mi aventura en Salt Lake City! ¿Perfecto? ¡Para nada! ¿Aburrido? ¡Jamás! ¡Espero que les haya gustado mi humilde
¡Debden Guest House: ¡El Escapada Británica que Deseas!¡Sorprendente Oferta! Quality Inn Midvale: ¡Tu Escape Perfecto en Salt Lake City! (Preguntas Frecuentes… ¡más o menos!)
¿En serio, "perfecto"? ¿De verdad se lo creen?
A ver, "perfecto"... es un poco *exagerado*, ¿vale? Como cuando tu abuela dice que tu pastel de barro es "una obra maestra". Pero, escucha. Para lo que pagas, y la situación en la vida que te trae a Midvale (¿esquiar? ¿trabajo aburrido? ¿intentando escapar de la suegra?) es... *bastante decente*. No esperes un spa y mayordomos, pero la cama era... *sorprendentemente* cómoda. Literalmente, dormí como un lirón. Y eso, amigos, ya es un triunfo. (Dejando a un lado el ruido del aire acondicionado que parecía una licuadora con piedras, pero bueno...)
¿Es realmente una "oferta"? ¿Me van a estafar? (Soy un poco paranoico... lo admito).
¡Ay, la paranoia! Me suena. A ver, "oferta" en el sentido de que no te van a *robar* descaradamente. Comparado con los precios que ves en Park City, ¡sí, es una ganga! Busqué, comparé, y al final, este era el que menos me hacía llorar la cartera. Y sinceramente, por el precio, ¿qué esperas? ¿Un penthouse con jacuzzi y vistas a las montañas? (Aunque, pensándolo bien… un jacuzzi *no vendría mal* después de un día de esquí, ¡ay!). Revisa bien, pero yo diría que sí, la oferta es... aceptable. No te van a arruinar, eso seguro.
¿Y las habitaciones? ¿Están limpias? (Porque odio los pelos en la ducha... y no me refiero a los míos).
¡Ah, la limpieza! El gran miedo de la humanidad. Mmm, la habitación estaba... *limpia*. No impecable, ojo. Como... limpia en plan "la limpiaron ayer, y no con mucho entusiasmo". En mi baño, vi una mota de polvo que me pareció que llevaba ahí desde el Big Bang, pero bueno, no era *asqueroso*. La cama, ya lo dije, cómoda. Las sábanas, bien. El baño, funcional. (Y lo de los pelos... no encontré ninguno sospechoso). En general, diría que la limpieza aprueba con un "pasable", un "aprobado raspado", por llamarlo de alguna manera. No te darán ganas de comer en el suelo, eso es positivo.
¿Hay desayuno? ¿Hay café decente? Esto es crucial para mi supervivencia.
¡El desayuno! ¡La base de todo buen día! Sí, hay desayuno. Es el típico desayuno continental de hotel. Panecillos, cereales, fruta (esas manzanas que parecen haber visto el sol por última vez en la Edad de Hielo), y… *café*. El café, amigos, es el gran enigma. A veces está *decente*. A veces es ese brebaje aguado que te hace preguntarte si el agua del grifo tiene más sabor. Pero, es café. Y es gratis. Y por la mañana, cuando aún estás medio dormido, *cualquier* café sirve. Así que, llévate tu propia cafetera portátil, por si acaso. (O, mejor, ¡encuentra una cafetería cerca! La vida es demasiado corta para el mal café).
¿Y el personal? ¿Son amables? ¿Sonríen? (O, al menos, ¿no son unos ogros?)
¡Ah, el personal! La gente que te puede hacer la vida más fácil... o más difícil. El personal… *está ahí*. Son amables, en el sentido de que no te gritan ni te insultan. Sonríen… a veces. Como, sonríen la sonrisa que le pones a tu jefe cuando te pide algo absurdo. Pero, en general, son eficientes y no te dan problemas. Incluso me ayudaron con un pequeño lío que hice con la reserva (¡culpa mía, por supuesto!). Así que, sí, el personal es... *aceptable*. No te van a dar la bienvenida como a un rey, pero tampoco te tratarán como a un apestado. Un punto a su favor.
¿Cerca de qué está? ¿Es conveniente para... esquiar? (Porque esa era la idea, ¿verdad?).
¡Esquiar! ¡La razón de ser de todo esto! Midvale, en general, es una buena base para esquiar. El Quality Inn... relativamente cerca de las estaciones más grandes. Digamos… a una distancia razonable en coche. Como, una hora, hora y media, dependiendo del tráfico y de la cantidad de gente que se empeña en ir a la misma montaña que tú. (¡Odio el tráfico de esquí!). Pero sí, es conveniente. No es que estés literalmente al lado de las pistas (¡ojalá!), pero es factible. Y después de un largo día en la nieve, poder volver a tu habitación (¡aunque sea "pasable"!) es un alivio tremendo. Ah, y hay restaurantes y tiendas cerca, por si te da el ansia de pizza después de esquiar. (La pizza es vital).
¿Recomendarías este hotel?
¡Buena pregunta! A ver… Si buscas lujo, glamour y un spa de ensueño, *olvídate*. Si buscas un lugar limpio, cómodo, asequible, y con un desayuno que te salve la vida por la mañana (¡aunque sea mediocre!), entonces sí, *lo recomendaría*. Sobre todo, si tu prioridad es esquiar y no andar arruinándote en un hotel más caro. Yo diría… *sí, con reservas*. Es decir, no esperes la perfección, pero es una buena opción. Y a veces, lo "perfecto" es aburrido. A veces, lo que necesitamos es un lugar donde dormir, descansar las piernas cansadas, y soñar con la nieve fresca. Y el Quality Inn Midvale… cumple con ese cometido. (¡Y, honestamente, por el precio, no me quejo! ¡Me gastaría ese dinero en más esquís, que falta me hacen! ).
¿Alguna anécdota épica? ¿Algo que recordar?
¡Ah, la anécdota épica! Pues… verás… Un día,¡Seaton House, Reino Unido: ¡Descubrirás su SECRETO MEJOR GUARDADO!