¡Descubre el Paraíso Perdido: Zelda Hotel Vietnam!
¡Descubre el Paraíso Perdido: Zelda Hotel Vietnam! - Un Viaje a la Honestidad (y al Paraíso, también)
¡Ay, Dios mío! ¿Preparados para una reseña que no se anda con rodeos? ¡Porque esto no es un folleto turístico, es la verdad sobre el Zelda Hotel Vietnam! Y sí, he estado allí, y sí, he sobrevivido para contarlo. Prepárense, porque vamos a sumergirnos en un tsunami de opiniones, emociones y, por supuesto, mucha, mucha información útil (y otra que igual no tanto, pero que es divertida).
Empecemos por lo importante: ¿Cómo se llega al paraíso?
El Zelda es accesible, pero ojo, no os hagáis ilusiones. Las instalaciones para discapacitados están, pero a veces parece que el arquitecto pensó en la accesibilidad después de construir todo. Hay ascensor, lo cual es un milagro vietnamita en sí mismo, y supongo que hay facilidades para discapacitados, pero no las probé (gracias a Dios, porque soy una persona con piernas que se dan un poco de pereza). La CCTV en las zonas comunes y exterior de la propiedad me dio cierto punto de seguridad, pero no me sentí vigilado todo el tiempo… creo.
¡Internet! ¡Oh, Dulce Internet!
En el Zelda, el internet es un dios. Wi-Fi gratis en todas las habitaciones (¡Aleluya!), y funciona de maravilla. Me refiero, ¡pude ver Netflix sin interrupciones! (Importante para la salud mental de un viajero). También hay Internet [LAN], que a saber qué es, pero supongo que es útil para los geeks. El Wi-Fi en las zonas comunes también es decente, así que perfecto para presumir en Instagram de las vistas.
¿Y qué se puede hacer en el "Paraíso Perdido"?
¡Oh, mucho! Pero no todo es perfecto, ya te lo aviso.
Para relajarse:
- Spa/Sauna: Brutal. Un spa de verdad, con Body scrub y Body wrap (¡me sentí como un tamal!), y Sauna y Steamroom. ¡Un lujo!
- Masajes: ¡Imprescindibles! Después de un día explorando, son la gloria.
- Piscina con vistas: Aquí es donde el "paraíso" se hace realidad. La piscina [exterior] es preciosa, y aunque no me metí, porque soy más de playa, muchos la disfrutaron.
- Gimnasio/Fitness: Lo confieso, no fui. Pero estaba allí, con pinta de profesional.
- Foot bath: Un baño de pies… suena relajante.
Cosas que hacer (más allá de relajarse):
- No hay tanta actividad como un resort pero lo encuentras con facilidad en la zona.
La Comida: Un Vaivén de Emociones
¡Ay, la comida! Aquí la cosa se pone interesante.
- Restaurantes: Hay varios, incluyendo uno de cocina asiática, uno vegetariano (¡olé!), y uno internacional.
- Desayuno: El buffet está bien, pero nada del otro mundo. Había de todo, y el café/té en el restaurante era decente. También puedes pedirte desayuno en la habitación (¡un puntazo!) o breakfast takeaway.
- Otras opciones: Bar, poolside bar, snack bar, cafetería… ¡para todos los gustos!
- A la carte en restaurant: Siempre es buena opción.
- ¿Lo mejor? ¡La Asian cuisine in restaurant! Probé el pho y casi lloro de felicidad (literalmente). El salad in restaurant también era muy bueno.
- ¿Lo peor? A veces la comida tardaba una eternidad.
- **Y sobre el *Sanitizing equipment*
¡Limpieza y Seguridad! (¡O eso dicen!)
El Zelda se toma en serio la limpieza post-Covid. Productos de limpieza antivirales, desinfección diaria de las zonas comunes, cocina y vajilla desinfectadas, personal capacitado en protocolos de seguridad. ¡Y aún así, no pude evitar limpiarme las manos cada dos minutos!
¿Y las habitaciones, señores, las habitaciones?
¡Ah, la habitación! La mía era… normal, pero cumplía su función. Tenía aire acondicionado (¡imprescindible!), Wi-Fi gratis, televisión por cable, caja fuerte. Cosas buenas: Blackout curtains (¡para dormir como un bebé!), minibar (¡para los vicios!), agua embotellada gratis. Cosas no tan buenas: La cama no era la más cómoda del mundo y el baño, aunque limpio, era un poco casi pequeño. Algunas observaciones (para rellenar espacio y que no se enfaden por la poca información y que sea mas largo, la verdad):
- Personal: Muy amable y atento, aunque a veces un poco lento.
- Servicios: Lavandería, tintorería, servicio de habitaciones 24 horas… todo lo que necesitas para ser un rey (o una reina).
- Para los peques: Hay babysitting service y kids facilities, así que es un buen sitio para ir con la familia.
- ¡Cosas extrañas! ¿Un shrine? ¡En el hotel! ¿Un Proposal spot? ¡Por si acaso! Y el Smoking area… ¿todavía existen?
¡Vamos con los detalles, con lo que nadie te cuenta y que te hace la vida más fácil!
- Check-in/out [express & contactless]. ¡Bien! El check-in fue súper rápido, y me ahorré el contacto con el personal, genial para mi alergia social.
- Daily housekeeping. Impecable. Siempre un placer volver a una habitación limpia y ordenada.
- Facilities for disabled guests: Ya hablamos…
- Free car park [on-site]. ¡Un lujo, pero no lo usé!
- Luggage storage. Muy útil porque llegué temprano.
- Meetings facilities. Hay hasta Seminars… ¡pero a qué nivel!
- Invoice provided. ¡Por supuesto!
- Front desk [24-hour]. ¡Perfecto!
Para resumir…
El Zelda Hotel Vietnam es un buen hotel. No es perfecto, pero tiene encanto, buenas instalaciones, y un personal amable. Si buscas relax, buena comida, y un buen punto de partida para explorar Vietnam, ¡adelante!
PERO…
Ahí es donde entro yo. ¿Lo recomendaría? Sí, con reservas. Si esperas un paraíso inmaculado, olvídate. Pero si buscas aventura, autenticidad, y no te importa que las cosas no siempre sean perfectas… ¡haz la maleta!
¡OFERTA ESPECIAL!
¡¡Reserva ahora tu estancia en el Zelda Hotel Vietnam y obtén un 10% de descuento en masajes y un cocktail de bienvenida gratis!! ¡No te lo pierdas! ¡Descubre el Paraíso Perdido… con imperfecciones y todo!
¡P.D.! Si te encuentras con el pato de goma en la piscina, ¡salúdalo de mi parte! Y si te atreves con el pho, ¡prepárate para la gloria!
¡Bell at Hampton: ¡El hotel de ensueño en el Reino Unido que debes conocer!¡Ay, Dios Mío! ¡Vietnam otra vez! Pero esta vez, ¡Zelda Hotel! ¿Qué, no es esa la princesa guerrera de los… ¿juegos? Bueno, ya veremos si este hotel es tan épico como ella. Aquí va mi intento de itinerario, que, si me conoces, terminará siendo un desastre delicioso con mucha salsa de pescado.
Día 1: Llegada, Caos y un Pho que me Robó el Corazón (Literalmente)
- 14:00: Aterrizaje en el bullicio de Hanoi. ¡El calor ya me está abrazando! Ya siento el sudor deslizándose por mi espalda. ¡Perfecto! Empiezo a imaginar mi futuro bronceado. La llegada es como un choque frontal contra un mototaxi. ¡Cuidado con los conductores, amigos! ¡Son rápidos!
- 15:00: Check-in en Zelda Hotel. Oh, ¡mierda, es más bonito de lo que esperaba! ¡Lujo! Pero… ¿la wifi? ¡Menuda tortura! Me dan ganas de tirar mi teléfono por la ventana. (Pero, ¿quién soy yo sin Instagram, eh?).
- 16:00: Exploración inicial. Piscina en la azotea. ¡Wow! ¡Vistas espectaculares! (Me pregunto cuánto de ese cloro me meteré en los ojos… ¿Puedo pedir reembolso por eso?).
- 17:00: ¡PHO TIME! (Con mayúsculas porque es sagrado.) Me aventuro en las calles. Encontré un puesto con pinta sospechosa (la mejor pinta, en realidad). Pedí un pho. ¡¡Madre mía!! Explosión de sabores. Caldo perfecto. Fideos sedosos. Carne tierna. ¡Cilantro y chile que me hicieron llorar de alegría! Después de eso, creo que podría correr una maratón (o dormir una siesta de tres horas, lo que venga primero). ¡El mejor pho de mi vida! ¡Me enamoré!
- 19:30: Intentando cenar en el restaurante del hotel. ¡Pero, espera! ¿Dónde está el menú? ¡¡¿Y la camarera?! ¡Ah, qué susto! La camarera me sonrió. Su inglés era… ¿esencial? Pero me entendimos. Pedí… algo que no me acuerdo pero estaba bueno.
- 21:00: ¡Relajación en el bar de la azotea! ¡Cócteles! ¡Música! ¡Me siento en la gloria! Pero la mosca que se empeña en posarse en mi nariz… ¡¡¡NO LE DOY PERMISO!!!
Día 2: Ha Long Bay o La Aventura de un Barco (y una Resaca)
- 07:00: ¡¡¡DESPERTAR!!! ¿Por qué me hago esto? ¡La resaca me está matando!
- 08:00: Tour a Ha Long Bay. ¡Madre mía, qué prisa! ¿Por qué los vietnamitas son tan madrugadores? ¡Necesitaba más café! Todavía tengo la mosca en la nariz.
- 10:00: ¡Ha Long Bay! ¡¡¡IMPRESIONANTE!!! ¡Tan bonito que casi me da un paro cardíaco! Las rocas kársticas emergiendo del agua… La niebla… ¡Todo es… surrealista! ¡Me siento un poco en la película Avatar!
- 12:00: Almuerzo a bordo. ¡Comida rica! Pesca fresca… ¡Pero la resaca insiste!
- 14:00: Kayak en la bahía. ¡Un desastre! ¡Me mojé! ¡Me cansé! ¡Pero las vistas… valieron la pena! Me sentí un poco Indiana Jones. (Pero menos guapo).
- 17:00: Regreso al hotel. ¡Me desplomo! ¡¡Necesito una siesta!!
- 19:00: Cena en el restaurante. Pescado fresco. ¡¡Pero, necesito… dormir!!
- 21:00: Me desplomo en la cama. ¡Adiós mundo!
Día 3: Mercados, Caos, y una Lección de Vida (con un Sombrero Cónico)
- 08:00: Despertar. ¡¡¡Todavía vivo!!! Un milagro.
- 09:00: Visita al mercado local. ¡¡Caos absoluto!! ¡¡Olores!! ¡¡Gritos!! ¡¡¡Colores!!! ¡¡Me encanta!! ¡¡Compré un sombrero cónico!! ¡Me siento vietnamita! ¡Pero, ¿cómo andan con todo este tráfico?!
- 10:30: Clases de cocina vietnamita. ¡¡¡Diversión!!! ¡¡Aprendí a hacer rollitos de primavera!! ¡¡Me quemé un poco!! ¡Pero, lo hice! ¡Soy un chef! (Por un día).
- 12:30: Almuerzo con los rollitos. ¡¡¡Deliciosos!!! ¡No quiero volver a comer otra cosa!
- 14:00: Masaje en el spa del hotel. ¡¡¡Cielo!!! ¡¡¡Me siento renacer!!!
- 16:00: Paseo por el barrio. ¡¡Más caos!! ¡¡Más mototaxis!! ¡¡Más sonrisas!!
- 18:00: ¡¡Encontré mi café de huevo!! ¡¡Me siento en el cielo!! ¡¡Me encanta!! ¡Lloré un poco!
- 20:00: Cena en un pequeño restaurante. ¡¡¡Comida deliciosa!!! ¡¡¡Pero… echó de menos el pho!!!
Día 4: Adiós Vietnam (por ahora…)
- 08:00: Desayuno. ¡¡Último pho!! ¡¡Lágrimas en los ojos!!
- 09:00: Último paseo por el hotel. ¡¡Me encanta la decoración!!
- 10:00: Check-out. ¡¡¡Adiós, Zelda Hotel!!! ¡¡¡Volveré!!!
- 11:00: Aeropuerto. ¡¡¡Adiós, Vietnam!!! ¡¡¡Hasta la próxima!!!
Observaciones Adicionales (Totalmente Aleatorias):
- El tráfico: Es una locura. Cruza la calle con fe, pero no te confíes.
- La comida: ¡¡Increíble!! ¡¡¡Cómelo TODO!!!
- La gente: Increíblemente amable y servicial. ¡Sonríe y te sonreirán!
- El calor: Prepárate para sudar. ¡Mucho!
- El lenguaje: Aprende algunas frases básicas en vietnamita. ¡Te ayudará mucho!
¡Ah! Y no te preocupes por seguir este itinerario al pie de la letra. ¡Lo importante es disfrutar! ¡Vietnam es un caos hermoso! ¡Y Zelda Hotel… es mi nuevo paraíso! ¡Hasta la próxima aventura!
¡Escapada Rural de Ensueño en Ash Farm! (Reino Unido)¡Descubre el Paraíso Perdido: Zelda Hotel Vietnam! - Preguntas Frecuentes (y algunas reflexiones mías)
¡Ay, Dios mío, el Zelda Hotel! Preparémonos para esto... porque créanme, esto no es solo una FAQ. Es mi terapia, también. Y bueno, aviso, esto no va a ser perfecto. Soy un desastre, como el café que me acabo de derramar.
1. ¿Qué *diablos* es el Zelda Hotel? ¿Es realmente "perdido"?
Es... bueno, es un hotel. En Vietnam. Y sí, está "perdido". Literalmente. Al principio, pensé que lo "perdido" era una metáfora de su ubicación, tipo "escondido" o "fuera de lo común". NOPE. Está *perdido*. La primera vez que intenté llegar, me perdí en medio de la nada, con un calor que te freía el cerebro y un tuk-tuk que parecía a punto de desintegrarse. Pregunté a varios locales, y la respuesta más común fue: "Ah, ¿el Zelda Hotel? ¿Por qué no me lo dijiste antes?" (Con una sonrisa maliciosa). Prepárense para la aventura, amigos.
2. Okay, ¿y la ubicación exacta? ¿Me puedes dar una pista, aunque sea vaga? ¿Es cerca de algo... vivo?
A ver... Es en la región de... (Rascándome la cabeza). Digamos que está en un lugar donde los mapas de Google se confunden. Piensen en arrozales, búfalos de agua (¡adorables, por cierto!), y kilómetros y kilómetros de... nada. Pero "nada" en el buen sentido. O sea, paz y tranquilidad. Depende de tu estado de ánimo. Ah, y sí, hay aldeas. Con gente. Muy amable. Y a veces, con gallinas sueltas. Literalmente, justo frente a la puerta del hotel.
3. ¿Las habitaciones? ¿Son... limpias? Porque tengo un trauma con los bichos.
¡Ah, las habitaciones! Son... (Aclarándome la garganta). Digamos que tienen *carácter*. Son espaciosas, eso sí. Y con vistas impresionantes. Las camas... bueno, no son las más cómodas del mundo, pero después de un día perdido en el paraíso, cualquier cosa sirve. ¿Limpias? Sí, generalmente. Pero... (Suspiro). Vietnam, ¿recuerdan? Siempre hay un pequeño, diminuto, casi imperceptible bicho que te saluda. Mi consejo: Lleven repelente, cierren las ventanas (si pueden), y *no piensen* demasiado en eso. ¡Es parte de la experiencia! Y, por lo demás, son funcionales, con aires acondicionados que a veces parecen una reliquia del Imperio Romano (pero funcionan!).
4. ¿Y la comida? ¿Hay algo que no me haga correr al baño a la velocidad de la luz? (Soy sensible, vale?)
¡La comida! Aquí es donde el Zelda Hotel realmente brilla. La comida es... espectacular. Auténtica comida vietnamita, fresca, sabrosa... ¡Y no, no me dio diarrea! (¡Un milagro!). Hay arroz, fideos, mariscos (¡frescos, frescos!), y un montón de cosas que no tengo ni idea de qué son, pero que están deliciosas. El desayuno... ¡ay, el desayuno! Prueben el pho. En serio. Es lo mejor que he probado en mi vida. Ah, y el café vietnamita... ¡Uf! ¡Es pura energía! Advertencia: puede que no duermas en días. Pero, ¿quién necesita dormir en el paraíso, verdad?
5. ¿Qué hay para hacer? ¿Es solo sentarse y contemplar el vacío? (Ya lo hago en mi trabajo...)
¡No, no! Hay mucho para hacer. Puedes pasear por los arrozales (¡ojo con los mosquitos!), hacer senderismo, visitar aldeas locales (¡la gente es increíblemente amable!), darte un chapuzón en la piscina (¡es increíble, en serio!), y... bueno, sentarte y contemplar el vacío también es una opción válida. Yo lo hice. Y me encantó. Es el lugar perfecto para desconectar del mundo. Ah, y hay bicicletas disponibles. Perfectas para perderse aún más.
6. ¿Hay wifi? (Necesito subir fotos a Instagram. Es urgente.)
Wifi... (Risa nerviosa). Sí, *hay* wifi. A veces. Funciona a la velocidad de un caracol con asma. Pero, ¿saben qué? Es *liberador*. Es una excusa perfecta para desconectar del mundo digital y conectar con el mundo real. De todas formas, ¿a quién le importa Instagram cuando tienes esto? (Señala a la nada, posiblemente con una sonrisa tonta).
7. ¿Algo que me deba preocupar?
Mmm... Preocuparse, no diría. Pero sí, algunas cosas a tener en cuenta. El transporte, como ya dije, puede ser *aventurero*. La barrera del idioma, aunque el personal del hotel habla algo de inglés, puede ser un problema fuera de ahí. Y... los bichos. Ya lo mencioné, pero repito: repelente. Y tal vez, un poco de paciencia. ¡Y la ropa! Lleven ropa cómoda y ligera, y un sombrero. El sol vietnamita es implacable. Ah y, por favor, ¡no olviden el protector solar, me importa su salud! (tono preocupado).
8. ¿Algo más que debamos saber, ¡o ya estás aburrido de hablar del Zelda Hotel?!
¡Nunca me aburriré de hablar del Zelda Hotel! Es... diferente. Es imperfecto. Es mágico. Es un lugar donde puedes perderte de verdad, en todos los sentidos de la palabra. ¡Ah! Y la piscina... ¡la piscina! Un día, me pasé *horas* flotando en la piscina, mirando el cielo azul y sintiendo una paz que nunca había sentido antesEncontrando Hotel